Los datos regionales y el caso Nueva EPS muestran que el riesgo dejó de ser hipotético
El ransomware en América Latina dejó de ser un tema de proyecciones futuras. Durante el primer semestre de 2026, los incidentes comprobados en la región crecieron más de 25,5% respecto al semestre anterior, alcanzando al menos 290 casos confirmados (SCILabs de Scitum, 2026).
Ese número no es una curiosidad estadística, es un indicador de que los atacantes encontraron en la región un terreno fértil y repetible. Para quien asesora a empresas en materia de ciberseguridad, esto cambia el tipo de conversación que se debe tener con cada cliente. Conozca los datos, el caso que marcó a Colombia y las capas de protección que hoy diferencian a una empresa resiliente de la próxima noticia.
ResumenEl ransomware en América Latina creció 25,5% en el primer semestre de 2026, con Brasil, México y Colombia concentrando la mayoría de los ataques. El caso Nueva EPS en Colombia, con datos sensibles de más de 11 millones de personas expuestos, confirma que el sector salud sigue siendo un blanco prioritario, también a nivel global. Grupos como The Gentlemen, Qilin y Akira ya operan con modelos profesionalizados de servicio. Para los socios de canal, la evidencia disponible ofrece un argumento comercial basado en datos, no en especulación, para revisar la protección real de su cartera de clientes.
Octubre negro: el panorama del ransomware en América Latina en 2026
El crecimiento de 25,5% en incidentes de ransomware durante el primer semestre de 2026 confirma una tendencia que los equipos de seguridad venían advirtiendo desde hace tiempo: la región se consolidó como objetivo recurrente, no ocasional (SCILabs de Scitum, 2026).
Las empresas de servicios, manufactura y tecnología concentran buena parte de las ofensivas, especialmente vulnerables porque una interrupción operativa les resulta particularmente costosa, lo que las convierte en blancos atractivos para presionar el pago del rescate.
Este patrón sectorial no es casual. Los grupos de ransomware priorizan organizaciones donde la presión por restablecer operaciones rápido aumenta la probabilidad de pago. Entender esa lógica es el primer paso para anticipar dónde debe reforzarse la defensa antes de que ocurra un incidente.
Brasil, México y Colombia: el mapa regional de los ataques
La distribución geográfica confirma que el riesgo no está disperso de forma pareja. Brasil concentra 25,17% de los ataques regionales, México le sigue con cerca de 18%, y Colombia ocupa el tercer lugar con 11% (SCILabs de Scitum, 2026).
Estos tres mercados representan además una parte significativa de la base de clientes de muchos socios de canal en la región. Cuando un país concentra una quinta parte de los ataques regionales, cualquier empresa mediana que opere allí, sin importar su sector, entra en el radar estadístico del riesgo.
La lectura correcta no es alarmismo, es priorización. Si un socio atiende clientes en Brasil, México o Colombia, la probabilidad de que alguno de ellos ya sea blanco de un intento de intrusión es más alta de lo que la mayoría de los líderes empresariales asume.
El caso Nueva EPS: cuando los datos de salud y discapacidad quedan expuestos
El 4 de octubre, un atacante publicó en un foro de hackers la base de datos de Nueva EPS, una de las principales entidades de salud de Colombia, exponiendo información de más de 11 millones de personas (SharkStriker, 2026).
Entre los datos filtrados había información de identidad étnica, discapacidad y salud mental, categorías especialmente sensibles porque su exposición puede derivar en discriminación, fraude de identidad y daño reputacional duradero para los afectados. Este no es un incidente aislado ni exclusivo de la región.
A nivel global, Quest Diagnostics, uno de los mayores laboratorios médicos de Estados Unidos, confirmó un ciberataque con exposición de información sensible de pacientes (Quest Diagnostics, 2026). El patrón es claro: el sector salud concentra datos de alto valor y, muchas veces, infraestructura tecnológica que no evolucionó al mismo ritmo que la amenaza.
De la IA a los grupos profesionalizados: por qué el ransomware ya no es solo cifrado
The Gentlemen, Qilin y Akira se consolidaron entre los grupos más activos a nivel global durante el período, articulando juntos poco más de un tercio de los ataques registrados (ESET WeLiveSecurity, 2026). Estos grupos ya no operan como actores aislados, funcionan bajo modelos de ransomware como servicio dentro de la red clandestina.
Ese modelo de negocio criminal explota fallas en accesos remotos, campañas de engaño dirigidas a usuarios y robo previo de credenciales antes de ejecutar el cifrado. El cifrado de archivos es apenas la etapa final de una cadena de ataque que empezó semanas o meses antes, muchas veces sin que nadie lo detectara.
Esta profesionalización explica por qué las defensas tradicionales basadas solo en antivirus perimetral ya no alcanzan. La detección temprana de comportamiento anómalo se volvió tan importante como el bloqueo de malware conocido.
Cómo proteger a los clientes: EDR/XDR, gestión de parches y protección de correo
Frente a grupos que combinan robo de credenciales, ingeniería social y explotación de vulnerabilidades, la defensa necesita capas que se complementen entre sí. Las soluciones de EDR XDR ciberseguridad permiten detectar comportamientos anómalos en endpoints y redes antes de que el atacante llegue a la fase de cifrado, algo crítico cuando el acceso inicial puede pasar inadvertido durante semanas.
La gestión de parches sigue siendo una de las medidas más subestimadas, pese a que buena parte de los accesos remotos explotados por estos grupos corresponde a vulnerabilidades ya conocidas y sin corregir. Sumar protección de correo electrónico reduce la superficie de ataque en el punto donde más empieza este tipo de incidentes: el engaño al usuario.
Ninguna de estas capas funciona de forma aislada. La combinación de detección, prevención y respuesta es lo que diferencia a una organización que contiene un incidente en horas de otra que termina expuesta en un foro de hackers.
Qué significa esto para su canal de TI
Estos datos le dan a cualquier líder de canal un argumento comercial que antes no tenía: evidencia concreta, medible y reciente, no una proyección genérica sobre riesgos futuros. Revisar la cartera de clientes con esta información en mano permite identificar con precisión quiénes operan en los sectores y países más expuestos, y priorizar conversaciones de seguridad con base en datos reales.
Este escenario también abre una oportunidad para quien ya trabaja con detección y respuesta de amenazas: posicionarse como la referencia de confianza frente a clientes que hasta ahora veían la ciberseguridad como un gasto postergable. La diferencia entre un cliente que resiste un ataque y otro que no, hoy, suele estar en si alguien le mostró la evidencia a tiempo. Ese rol de asesor técnico, respaldado en datos regionales verificables, vale más que cualquier promesa comercial.
Conclusión
El crecimiento de 25,5% en ataques de ransomware durante el primer semestre de 2026, junto con casos concretos como el de Nueva EPS, deja claro que la amenaza ya no pertenece al terreno de la especulación. Los datos existen, son medibles y apuntan a sectores y países específicos.
Para los socios de canal que atienden clientes en Brasil, México, Colombia y el resto de la región, la pregunta ya no es si el ransomware llegará a su cartera, sino cuándo y con qué nivel de preparación responderán cuando eso ocurra.
¿Su cartera de clientes ya está protegida frente a esta ola de ransomware, o está esperando a que su próximo caso sea el que aparezca en los titulares?




